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lavoro pubblicato martedì 9 ottobre 2007
ultima lettura lunedì 15 aprile 2019

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MUERTE EN EL HUEVO DE CHOCOLATE

di Gianluca Parravicini. Letto 1335 volte. Dallo scaffale Fantasia

11 de Octubre de 1978. Empezaba el día y nadie se atrevía a hablar con Matilde. Una niña de 8 años, Matilde, adorable y graciosa, buena cuando quería, cínica y decidida en otras ocasiones. Se sabe que los niños tienen la gran suerte de ser, precisamente eso, niños.

 

11 de Octubre de 1978. Empezaba el día y nadie se atrevía a hablar con Matilde. Una niña de 8 años, Matilde, adorable y graciosa, buena cuando quería, cínica y decidida en otras ocasiones. Se sabe que los niños tienen la gran suerte de ser, precisamente eso, niños. Matilde guardaba en su metro y veintidós de estatura, no se sabe por qué , un solo defecto, pero desmesuradamente grande: no soportaba las contrariedades, ni siquiera las más insignificantes, quiero decir, las cosas más banales, como por ejemplo, no tener en las manos, dentro de dos segundos como máximo despues de estornudar, un pañuelo de papel perfumado de menta. Podía ponerse a gritar en medio de la calle o en plena noche en su habitación.

Esta vez, Patricia y Roberto, sus padres, la hicieron buena: se olvidaron de comprarle el huevo de chocolate para el desayuno. Las caras de Roberto y Patricia eran térreas, pasaron la noche sin dormir intentando buscar una solución pero a ninguno de los dos se les ocurrió una idea. Nada, ninguna idea, son las 6.58 y suena el despertador. Se levantan de la cama como si fuera la última cosa que tuvieran que hacer, Roberto corre hacia el cuarto de baño con la excusa del pipí, se sabe que las mujeres consiguen aguantarlo mas tiempo. Patricia enciende la luz de la cocina, pone la mesa, con el único deseo de sentarse en la taza del water y no levantarse mas durante media hora. Mientras tanto Roberto se afeita retrasando vilmente el paseo de su afeitadora sobre la piel para no tener que despertar a su hija. Roberta prepara el café y dado que a las mujeres tocan siempre las labores mas desagradables, va ella a despertar a Matilde, que como una niña buena se levanta rapidamente, ignorando lo que ocurrirá dentro de poco.

Sentados los tres en la cocina, mientras se sirven el café con leche y untan con mantequilla las rebanadas de pan en el calor del hogar de un día gris de otono, llega la pregunta fatal de Matilde: ¿Me pasas el huevo de chocolate, mamá?

Los investigadores dicen que éstas fueron las últimas palabras coherentes pronunciadas en esa cocina, lo que sucedió después no se puede describir, fue una masacre, gritos de sufrimiento y agonía, salpicaduras de sangre por todos sitios, huellas y restos humanos por todas partes.

Los vecinos avisaron a la Policía, que fue la primera que entró en apartamento y habló enseguida de una cosa indescriptible e inimaginable, la niña había descuartizado a sus padres con una fuerza y una crueldad fuera de lo común que no se podia imaginar en una niña de su edad.

Han pasado más de veinticinco anos desde que ocurrió esta historia, Matilde ha estado ingresada en muchas clínicas y hospitales psiquiátricos, se ha hecho una mujer, el amor por el chocolate es irrefrenable, cuando le dieron de alta en el último hospital enseguida se casó con un pastelero y ahora a la edad de treinta y cinco anos es madre de dos hijos, Patricia y Roberto, les ha puesto los nombres de los abuelos, convirtiendo asi en cínico un gesto que normalmente se interpreta como de agradecimiento hacia los padres. De aquella terrible historia nadie ha sabido nada más, los periódicos de entonces no le dedicaron demasiado espacio para no turbar a los lectores, los telediarios no dieron la noticia, el marido, ajeno a todo esto, como todas las mañanas, hace tartas de chocolate en su pastelería, los padres de todo el mundo continuan a comprar huevos de chocolate para sus hijos, el recuerdo de aquel terrible día se desvaneció para siempre o quizás, simplemente, se disolvió, si, se disolvió en el chocolate.

Il mio libro, L'Officina dell'outsider", è possibile scaricarlo gratuitamente, cliccando su:  http://www.lulu.com/content/1261005

 

 



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